
Después de los excesos navideños vienen los buenos propósitos y entre ellos no suelen faltar los relativos a la dieta. En los últimos tiempos la carne de pavo ha dejado de ser el plato principal de las fiestas navideñas para convertirse en una carne de consumo habitual en nuestros menús.
Entra dentro de las denominadas carnes blancas, si analizamos 100 gramos de porción comestible, descubriremos que:
• Es una carne con poca grasa (2,9 g en el muslo y 1,3 g en la pechuga) que al no estar entreverada, si no debajo de la piel, se puede retirar fácilmente.
• Aporta pocas calorías (el muslo 108 kcal, la pechuga 99 kcal).
• Tiene un perfil nutricional idóneo para quienes quieran disfrutar de la carne sin descuidar su salud.
• Es fuente de proteínas de calidad (20,5 g en el muslo y 21,8 g en la pechuga).
• Vitaminas (destaca la vitamina B3).
• Minerales (hierro, potasio y magnesio).
• Una casi ausencia de grasas y de colesterol (75 mg en el muslo y 60 mg en la pechuga).
(Datos sacados de Google)
Esa ausencia de grasa entreverada hace que sea un poco insípida y que haya que ayudarla a tener más sabor con la incorporación de otros ingredientes. Ésta es mi propuesta.
Ingredientes:
* 1 pechuga entera de pavo o 3/4 Kg de filetes de pavo
* varias lonchas de jamón serrano
* varias lonchas de queso para sandwich
* 1 cebolla mediana
* 1 puerro
* 100ml de nata
* taquitos de queso
* vino blanco
* 1 diente de ajo
* una cucharada de harina
* sal y pimienta
* AOVE (aceite de oliva virgen extra)
* papel film o de aluminio
* cordel de cocina
Elaboración:
Si hacemos esta receta con una pechuga entera, pedimos al carnicero que nos la abra en una sola pieza y procedemos directamente al relleno.
En mi caso, compré una bandeja de pechugas de pavo y seguí el siguiente proceso:
- Sobre la tabla de cortar o la encimera, extendemos el papel film. Sobre él, vamos colocando los filetes de pavo, de tal manera que nos quede un rectángulo recubierto por completo con la carne.
- Rellenamos con lonchas de jamón serrano (si es ibérico, mejor)
- Y sobre este, otra capa de lonchas de queso. Procurad que este sea un queso tierno, que funda con facilidad.
- Con ayuda del papel film, vamos enrrollando la carne y su relleno sobre sí misma.
- Con el cordel de cocina atamos bien el rollo de pavo.
- Salpimentamos y enharinamos ligeramente
- Ponemos AOVE en una cacerola y doramos el rollo bien por todos los lados
- Añadimos el ajo laminado y cuando esté dorado, incorporamos el puerro cortado finamente y la cebolla bien picadita. Rehogamos bien.
- Incorporamos el queso en taquitos o en tiras.
El queso puede ser el mismo que hemos usado para el relleno o un queso en porciones o un queso curado o queso azul... En mi caso, fué un resto de queso curado.
- Añadimos un vaso de vino y dejamos evaporar el alcohol al menos tres minutos.
- Echamos la nata y dejamos hacer a fuego lento, durante unos veinte minutos.
- Sacamos el rollo de pavo, quitamos el cordel y cortamos en rodajitas.
- Pasamos el resto de ingredientes por la batidora, hasta obtener una salsa con la que acompañamos las rodajas de pavo.
- Una ensalada de lechuga, tomatitos cherry, cebolleta y granada es un acompañamiento ideal.
La misma elaboración nos sirve para rellenar pechugas de pollo.