Calabacines luna. Así es como se llaman estos calabacines redondos y pequeñitos; me imagino que la forma es la que les da el nombre.
Hace tiempo los vi en algún que otro blog (últimamente en casi todos), pero aún no los había visto en el mercado, así es que en cuanto los tuve al alcance de mi mano fueron directos al carro de la compra; ya pensaría la receta.
Y la receta no podía ser otra que un relleno rico, sencillo y rápido, y este fue el que se me ocurrió sobre la marcha. El resultado no podía ser mejor ( o sí, pero este nos gustó muchísimo). La carne de estos pequeños calabacines es tierna, suave y delicada y el relleno, con esa bechamel de queso azul y el beicón, los hacen sencillamente deliciosos.
Se me ocurre que con un relleno de bacalao, merluza o langostinos, pueden ser un magnífico primer plato de las fiestas navideñas, porque además tiene la ventaja de que se pueden dejar hechos con antelación y en el último momento solo hay que darles un toque de horno o microondas. Me han encantado y no solo por lo ricos que están, además por las muchas posibilidades que tienen a la hora de rellenarlos; por ello os sugiero que si los véis en vuestro super o mercado no dejéis de echarlos en la cesta ;)
INGREDIENTES:
- 4 calabacines luna
- 2 cebollas
- 200 gr de beicón
- 100 gr de queso crema azul o emmental (Quescrem)
- 3 cucharadas de harina
- leche
- sal
- aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN:
Cortamos la parte superior de los calabacines a modo de tapa y con ayuda de una cucharilla vaciadora o una de café, sacamos la mayor parte de la pulpa, con mucho cuidado de no romper la piel del calabacín.
Calentamos una cacerola con agua suficiente para cubrir los calabacines y añadimos sal. Cuando el agua comience a hervir sumergimos los calabacines y sus tapas y los dejamos cocer unos 10 o 12 minutos, hasta que estén cocidos.
Una vez hechos los sacamos del agua y los dejamos escurrir boca abajo, para que suelten todo el agua.
Ponemos una cucharada de aceite en la sartén y freímos en ella el beicón cortado a trocitos. Retiramos y reservamos.
En ese mismo aceite pochamos la cebolla cortada en juliana y la pulpa del calabacín picada finamente. Retiramos de la sartén y reservamos.
Hacemos una bechamel de queso: Ponemos aceite en la sartén, rehogamos la harina y añadimos la leche, salpimentamos. La bechamel ha de ser más bien clara. Añadimos el queso e integramos bien en la bechamel. Retiramos del fuego.
Mezclamos el beicón con la verduras y con la bechamel de queso. Con esta mezcla rellenamos los calabacines.
Podemos degustarlos tal cual o bien verter un poco de queso rallado por encima y gratinar unos minutos; de cualquier modo resultan riquísimos.
Nota: Las franjas se las he hecho con un pelador específico para hacer este tipo de hendiduras, pero con un cuchillo pequeño y un poco de pulso se pueden hacer, es meramente decorativo.
"La única manera de
vivir a plenitud es asumir lo que somos, independientemente de lo que
los demás quieran que seamos." (Ángela Becerra)




