Ayer comentaba con mi marido cómo nos van cambiando los gustos con la edad. De niña no me gustaba casi ninguna verdura, pero con los años mi inclinación por ellas es cada día mayor.
Me gusta mucho el pisto y aunque es un poquito laborioso, da mucho juego en la cocina, pues es el acompañamiento ideal de muchos platos.
Como habréis leído en la entrada anterior he tratado el tema del embotado, os animo a que hagáis conservas de pisto porque además de resolver muchas cenas y comidas, pueden sacarnos de un apuro sí tenemos una visita inesperada. Además, si tenemos la precaución de tenerlas en un sitio seco y oscuro, pueden durarnos dos años.
En un cumpleaños al que fui invitada descubrí el pastel de pisto, enseguida averigué la receta y desde entonces lo hago con bastante frecuencia. Es sencillo, muy sabroso y vistoso.
Necesitamos (las cantidades son orientativas)
* 1/2 kg de calabacín
* 3 pimientos verdes
* 1 pimiento rojo
* 2 cebollas grandes
* 1 berenjena
* 1 Kg de tomate triturado
* Pan de molde
* mahonesa
* Aceite de oliva
* Sal
* Azúcar
* vinagre
Así lo hago yo:
- Primero hago la salsa de tomate:
* En una cazuela pongo el tomate triturado y sin pepitas: escaldo los tomates, hago una cruz con un cuchillo afilado y quito la piel. Quito todas las pepitas y troceo el tomate en cuadritos pequeños.
Si no disponemos de tiempo, podemos utilizar tomate natural triturado de bote
* Añado un par de cucharadas de aceite de oliva, una pizca de sal, una o dos cucharadas de azúcar y una cucharadita de café de vinagre.
* Lo dejo cocer a fuego lento hasta que el tomate esté espeso y en su punto. Conviene probarlo y rectificar, si fuese necesario, el punto de sal o de azúcar. Reservo.
- Limpio y corto los pimientos en trocitos pequeños y los pongo en una sartén a freír a fuego medio-bajo, hasta que estén en su punto.Reservo.
- Pico finamente la cebolla y la pocho a fuego lento. Una vez hecha la reservo.
- Troceo en cuadraditos pequeños el calabacín y la berenjena y pocho a fuego lento en aceite de oliva.
- Una vez que el calabacín y la berenjena están hechos, les añado el resto de ingredientes que tenía reservados. Compruebo el punto de sal (antes he ido salando cada cosa por separado, con precaución) y dejo cocer todo, a fuego lento, un par de minutos.
- En un molde, pongo una primera capa de pan de molde sin corteza, le añado una capa generosa de pisto, pongo una segunda capa de pan de molde sin corteza y una más de pisto y así sucesivamente hasta acabar en pan de molde.
- Lo cubro con papel de film o de aluminio y pongo algo de peso encima para que el pan se empape bien con el pisto. Y lo llevo , al menos un par de horas (aunque está mejor de un día para otro) al frigorífico.
- Desmoldo y lo cubro con salsa mahonesa o salsa rosa.
Sí preferís tomarlo caliente, podéis sustituir la mahonesa por una salsa bechamel clarita y gratinarlo.

