miércoles, 30 de noviembre de 2011

Crema de calabaza con arroz y queso


Si hay una hortaliza versátil, esa es la calabaza. Puede ser la protagonista de algunos dulces y bizcochos o la perfecta acompañante de carnes y pescados o la deliciosa mermelada que ponemos sobre la tostada del desayuno o, como en este caso, la excusa para tomar un apetitoso primer plato.

Cocida, horneada, frita, combinada con otras verduras... es una sabrosa y sana apuesta. ¿Sabias que...? Alrededor del 94% de la pulpa de la calabaza es agua. Su contenido calórico es muy bajo (18%) Tiene mucha fibra, algo de proteína y pocas vitaminas y sales minerales. Circunstancias que la hacen aconsejable si buscamos una dieta poco calórica y rica en fibra.
Y si no te importa subir un poco más las calorías ¿qué tal si la acompañamos con un rico queso? 




INGREDIENTES:

  • 500 gr de calabaza ya limpia de piel y pipas
  • 2 puerros
  • 1 cebolla gorda
  • 4 zanahorias medianas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de arroz
  • caldo de pollo 
  • AOVE
  • sal
  • pimienta
  • queso cremoso



ELABORACIÓN:

  • Ponemos el aceite en una cacerola y doramos los ajos
  • Limpiamos bien el puerro, lo cortamos en juliana y lo rehogamos con los ajos
  • Pelamos y cortamos la cebolla en juliana y la rehogamos también
  • Cortamos en trozos no demasiado grandes la calabaza y la añadimos a la cacerola
  • Pelamos las zanahorias y las cortamos en trozos para rehogarlas
  • Salpimentamos
  • Añadimos el arroz
  • Cubrimos con el caldo y dejamos hacerse a fuego lento hasta que las hortalizas estén tiernas y el arroz hecho (unos 20 minutos aproximadamente)
  • Ponemos todo en la batidora y batimos hasta que quede una crema muy fina
  • Ponemos en el fondo del cuenco, plato o vaso, la crema de queso y echamos sobre ella la crema de calabaza caliente. También podéis triturar el queso junto a la crema, porque el resultado es el mismo, tan solo varía la presentación.
Es una crema ligera, deliciosa y muy apropiada para los días fríos. Os aconsejo que la probéis.




sábado, 26 de noviembre de 2011

Bocaditos de nata



A menudo la memoria se deja llevar por los sentidos; olores, sabores... tienen la virtud de evocarnos situaciones ya vividas. Durante mi infancia y adolescencia, a este pequeño bocado relleno de nata lo llamábamos "bocaditos de nata" y no faltaban en ninguna reunión familiar. Siempre se compraban en la misma pastelería de confianza y según fuéramos el número de comensales, así era el tamaño de la bandeja; algunas enormes, pero siempre duraban un suspiro; tan ricos estaban.


La pasta "choux" se emplea tanto en cocina como en pastelería, pues admite rellenos tanto dulces como salados.
Según la forma que le apliquemos toma el nombre de dicha forma; como por ejemplo, los profiteroles o pequeñas bolitas; los relámpagos, que son canutillos alargados y medianos;  los palos, que son canutillos, pero más grandes; los "petit choux" o pequeños bocados; y  las rosquillas cuando su forma es circular.



INGREDIENTES:

Para la masa "choux"
  • 125 gr de harina
  • 250 ml de agua o de leche (también 200 ml de agua y 50 ml de leche)
  • una pizca de sal
  • 80 gr de mantequilla s/sal
  • 4 huevos
 Para el relleno:

  • 500 ml de nata para montar (35%MG)
  • 4 cucharadas de azúcar glasé
  • sirope de chocolate 



ELABORACIÓN:

  • Ponemos un cazo al fuego con el agua, la mantequilla y la pizca de sal. Cuando empiece a hervir, añadimos la harina de golpe y removemos enérgicamente con una espátula hasta que la masa esté bien mezclada y se desprenda de las paredes del cazo formando una bola homogénea.
  • Retiramos del fuego y dejamos enfriar. 
  • A continuación, agregamos los huevos, de uno en uno, trabajándolos bien y no añadiendo el siguiente hasta que el anterior haya sido absorbido por completo. Cuando levantemos la paleta y la masa caiga en hebra gruesa, la masa estará en su punto.
  • Colocamos la masa en una manga pastelera con boquilla rizada 
  • Untamos ligeramente con aceite una placa para horno o utilizamos papel de hornear o una placa de silicona y  con la ayuda de la manga pastelera, formamos las porciones del tamaño deseado, dejando entre ellas un espacio suficiente para que no se peguen, ya que crecen durante la cocción.
  • Cocemos a horno precalentado 200º , durante 20 minutos (el tiempo es estimativo según cada horno).
  • Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla
  • Los abrimos con cuidado en sentido horizontal y rellenamos con lo que más nos guste: nata, trufa, crema pastelera, ensaladilla, paté... En mi caso, y añorando mi infancia, decidí que todos fueran de nata
Relleno:

  • Sacamos la nata del frigorífico, porque para que nos monte bien el secreto es que esté muy fría, la echamos en el bol y empezamos a montarla con ayuda de las varillas eléctricas ( si lo haceis a mano: paciencia y energía ; D )
  • Cuando empiece a montar añadimos poco a poco el azúcar glasé, sin dejar de montar. Cuando empiece a hacer "dibujos" es señal de que ya está montada, porque de seguir podemos conseguir mantequilla en lugar de nata montada. Si quereis hacerlos también de trufa, podeis añadir dos cucharadas de azúcar glasé y dos de cacao
  • Rellenamos los bocaditos y regamos con sirope de chocolate
NOTA: Con estas cantidades salen muchos (unos 60 aproximadamente) y si no queremos hacerlos todos, podemos congelarlos antes de abrirlos y sin relleno, claro. 

    ¿ Eres capaz de resistirse a estos bocaditos ? Pues, manos a la obra que hay todo un fin de semana por delante.