jueves, 19 de enero de 2012

Magdalenas como las de pueblo




 Cuando voy de visita por los pueblos de nuestra geografía me gusta pararme en sus tahonas y comprar  panes, galletas, tortas de anís y todo tipo de repostería artesanal típica de la zona en la que me encuentre y por supuesto las inigualables magdalenas que suelen tener en esas panaderías, que siguen cociendo sus productos en hornos de leña.
Buscando en la red "Magdalenas de pueblo" he encontrado más o menos la misma receta y con ella he hecho estas deliciosas, esponjosas, tiernas y olorosas magdalenas... ¡Casi, casi como las de pueblo!






INGREDIENTES:


  • 375 gr de harina de fuerza
  • 3 huevos 
  • 250 gr de azúcar
  • 250 ml de leche 
  • 250 ml de aceite de girasol u oliva suave
  • 2 sobres dobles de gasificante para repostería (bicarbonato sódico, ácido málico y ácido tartárico)
  • ralladura de un limón gordo o dos pequeños





ELABORACIÓN:

  • Ponemos en un bol amplio los huevos junto con el azúcar y los batimos (mejor con varillas eléctricas)  al menos 6 minutos
  • Añadimos poco a poco y en hilo el aceite (como si hiciéramos mayonesa) mientras seguimos batiendo
  • Una vez integrado todo el aceite, añadimos la leche y la ralladura. Batimos
  • Incorporamos los sobres de gasificante (pueden tener una reacción efervescente, de ahí que el bol sea amplio)
  • Añadimos poco a poco la harina mientras seguimos batiendo.
  • Dejamos reposar la mezcla entre media y una hora en el frigorífico
  • Precalentamos el horno a 200º
  • Ponemos los papeles para magdalenas dentro de  unas flaneras, para que no se abran demasiado y los rellenamos hasta las 3/4 partes . Si queremos podemos ponerle un poquito de azúcar por encima de cada masa (yo hice la mitad con azúcar y la otra mitad sin ella)
  • Situamos la bandeja del horno en la parte baja del horno (el mío tiene 5 niveles y yo lo dejé en el 2; aunque la próxima vez probaré en el del medio, porque me gustan un poco más doradas)
  • Horneamos a 200º, calor arriba y abajo, durante 15 o 20 minutos, dependiendo de cada horno
  • Una vez fuera del horno, las dejamos enfriar sobre una rejilla.
Con estas cantidades me salieron dos docenas de magdalenas. Están tan ricas que duran poco, pero se pueden congelar, pues ya se sabe que no duran tanto como las industriales y sería una pena que se nos pusieran malas ¿verdad?











domingo, 15 de enero de 2012

Sopa de cebolla morada con gorgonzóla





Que bonitos estaban los blog el mes pasado, llenos de galletas navideñas, turrones, aperitivos de todos los estilos, colores y sabores, fabulosos asados, rellenos exquisitos, esponjosos y coloridos roscones... recetas clásicas o innovadoras y todas con unas presentaciones de lo más sugerentes y apetitosas.

Pues Enero es el mes de la depuración, de la dieta, de los vegetales, de carnes y pescados con el mínimo de calorías y por si fuera poco, de la cuesta (aunque me temo que esta cuesta va a durar más de lo que quisiéramos, pero ese es otro cantar). Y casi todos tenemos asociados la palabra depuración, dieta, plancha, a algo soso, aburrido, monótono. Pues no, hay que darle color a la vida, con el mínimo de calorías.

Hablar de las propiedades de la cebolla sería interminable, baste decir que es estimulante, dirurética, antiinfecciosa, antirreumática, regenera el organismo, alivia enfermedades pulmonares y bronquiales, así como los riñones, etc.  Tiene hierro, potasio, calcio, silicio, fósforo, sodio, magnesio, cloro y vitaminas A B C y E 


En esta ocasión, la he hecho con cebolla morada, aunque una vez cocida queda menos vistosa, pero está igualmente rica con cebolla blanca y si queréis otra versión os dejo el enlace a otra sopa de cebolla que tengo colgada en el blog, también muy rica.

INGREDIENTES:

  • 1 cebolla morada por comensal
  • 1 huevo por comensal
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra)
  • mantequilla
  • caldo de pollo o de verduras
  • pan
  • queso gorgonzóla 
  • sal
 



ELABORACIÓN:

  • Cortamos las cebollas en juliana fina
  • En una cacerola, ponemos una cucharadita de AOVE y una de mantequilla por cada cebolla, las salamos y pochamos lentamente las cebollas , hasta que estén blanditas
  • Cubrimos con el caldo de pollo o de verduras y dejamos cocer alrededor de cinco minutos
  • Batimos los huevos, pero no demasiado y los vamos incorporando mientras removemos el caldo con una cuchara de madera.
  • Cortamos el pan en tostas o, si es de molde, en círculos y lo tostamos
  • Ponemos un poquito de queso gorgonzola sobre cada tostada y servimos caliente.