Tengo una larga lista de recetas de muchos de los blog que visito , algunas las voy haciendo poco a poco, otras aún esperan su oportunidad y hay otras, como la de hoy, que me hacen levantar del ordenador como movida por un resorte e ir directa a la cocina y "meter las manos en la masa" literalmente : D
La receta de hoy la vi en el blog La cocina de Fabrisa, una mujer llena de encanto y simpatia, que hace unos platos riquísimos que no os podéis perder.
El resultado es un pan a medio camino entre el pan de molde y el brioche, ideal para desayunos y/o meriendas, que no necesita de mermeladas ni mantequillas, porque tiene un sabor delicioso; aunque también lo he probado tostado y con un poquito de mermelada de frutos rojos y estaba también muy rico.
Dura estupendo varios días guardado en una bolsa de plástico o en una lata, pero podéis congelarlo cortado en rebanadas, que es lo que hice yo con uno de los panes.
Muchos tenéis amasadoras, panificadoras,etc que hacen más fácil la tarea, pero a mi me gusta amasar de modo tradicional, y aunque esta masa exige mucho trabajo porque es bastante húmeda, yo creo que el resultado merece la pena y os animo a que la hagáis.
INGREDIENTES:
- 200 gr de puré de calabaza (unos 375 gr de calabaza entera, sin piel ni semillas)
- 250 ml de leche entera templada
- 1 sobre de levadura instantánea de panadero o 15 gr de levadura fresca
- 675 gr de harina de fuerza
- 1 huevo mediano
- 1 pizca de sal
- 2 cucharadas colmadas de miel
- 90 gr de azúcar
- 90 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 30 gr de cacao puro en polv
ELABORACIÓN:
- Cortamos la calabaza en trozos, la ponemos en un bol apto para el microondas y la dejamos cocer unos 8 minutos a potencia máxima y 2 minutos de reposo dentro del microondas. Una vez hecha colamos el agua que haya soltado y la aplastamos bien con un tenedor o con la batidora y la dejamos enfriar.
- Templamos la leche (ojo no calentar ) y disolvemos en ella la levadura.
- En un cuenco ponemos unos 350gr de harina y añadimos la leche con la levadura disuelta y mezclamos bien.
- Incorporamos el puré de calabaza frío y seguimos mezclando.
- Añadimos el huevo batido con la pizca de sal, las dos cucharadas de miel y el azúcar. Mezclamos
- Cuando tengamos todo muy bien mezclado añadimos la mantequilla y amasamos hasta que la masa se despegue del cuenco y sea lisa y brillante.
- Dividimos la masa en dos partes iguales. A una le añadimos el cacao en polvo y seguimos amasando.
- El resto de la harina que teníamos reservada, se la añadimos a cada masa, pero poco a poco y a medida que vayamos necesitándola, recordando que es una masa húmeda. Lo más probable es que la que lleva cacao necesite algo menos de harina.
- Dejamos cada masa en un cuenco enharinado y tapadas con un paño de algodón , durante una hora y media o hasta que dupliquen el tamaño.
- Pasado el tiempo, desgasificamos las masas y las dejamos reposar 15 minutos sobre la mesa de trabajo espolvoreada de harina.
- Damos forma a los panes y los dejamos reposar sobre el papel de hornear o dentro del molde que vayamos a utilizar, al que habremos encamisado, y los dejamos fermentar de nuevo hasta que doblen su volumen. Como veis, he hecho dos panes: uno hice dos rulos con las masas y las entremezcle. Para el otro, extendí la masa e hice dos rectángulos, puse una masa sobre la otra y enrollé.
- Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo, sin aire
- Horneamos en el nivel 3 del horno durante 30 minutos, dependiendo del número y tamaño de las piezas
- Dejamos enfriar sobre una rejilla
Fuente original de la receta: Uno de dos