Poco a poco la carne de conejo va entrando a formar parte de la dieta habitual de las familias, sobre todo metropolitanas, menos habituadas a este tipo de carnes; aunque es cierto que aún genera ciertas reticencias en algunas personas.
Sin embargo, es una de las carnes más saludables y con menos porcentaje de grasas que podemos encontrar en el mercado; además su precio es muy económico. Y si tenéis la fortuna de comer conejo de campo, disfrutarlo como un auténtico lujo.
Yo empecé a comerla a través de la madre de mi marido y desde entonces la consumo con frecuencia; a mi familia le encanta.
En esta ocasión lo he hecho con una salsa deliciosa, que le aporta mucha jugosidad y en poquísimo tiempo gracias al uso de la olla rápida. Espero que os guste y os animéis con la receta.
INGREDIENTES:
- 1 conejo
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de mostaza a la antigua
- 1 vaso de vino blanco
- harina
- 1 ramita de romero
- perejil fresco
- sal
- pimienta
- AOVE (aceite de oliva virgen extra)
ELABORACIÓN:
- Una vez que tengamos el conejo limpio, lo partimos en trozos grandes (es mejor hacerlos grandes para que estén más jugosos) Lo salpimentamos y enharinamos ligeramente
- Ponemos AOVE en la olla donde vayamos a hacerlo y vamos friendo el conejo por tandas
- Una vez que están fritas todas las piezas, en ese mismo aceite, incorporamos el ajo laminado y cuando empiece a dorarse la cebolla cortada en trozos y a continuación la zanahoria limpia y troceada. Rehogamos bien.
- Añadimos la ramita de romero, la cucharada de mostaza y el perejil.Salamos con precaución.
- Incorporamos los trozos de conejo y vertemos el vaso de vino blanco, removemos para desprender los jugos del fondo. Dejamos evaporar el alcohol y cerramos la olla. Mi olla es WMF Perfect (para que os sirva de orientación) y cuando haya subido el segundo anillo, bajamos el fuego y dejamos hacerse 5 minutos.
- Pasados los 5 minutos, apagamos el fuego y dejamos que se siga haciendo con el calor residual de la vitrocerámica y una vez que hayan bajado los anillos, abrimos la olla, retiramos el conejo y con la batidora trituramos la salsa, pero no en exceso.
- Servimos los trozos de conejo regados con la salsa. También podemos acompañar de las verduras sin triturar, en cuyo caso las cortaríamos un poco más pequeñas.