martes, 17 de abril de 2012

Requesón casero




Cuando entra la fiebre por lo casero es imparable. Empiezas por querer hacer tus propios bizcochos, luego le siguen las magdalenas y no paras hasta que consigues: "La magdalena"; después  y mientras desayunas, miras ese bote de mermelada que tan rica te sabe porque esta llena de trocitos de frutas y piensas que la tuya será mucho mejor y haces mermeladas de todas las frutas y hortalizas que salen a tu encuentro. Cuando visitas esos fantásticos blog que se dedican con mimo a la elaboración de panes que hasta entonces jamás imaginaste, intentas buscar uno facilito con el que empezar... y lo haces ¡faltaría más!. Y sigues, y un día te apetece comer requesón,  pero caes en la cuenta de que se te ha terminado; pues no pasa nada, buscas la receta y haces tu propio requesón... que por supuesto, está muuucho más rico que el comprado : )

 INGREDIENTES:
 Para hacer 200gr de requesón

  • 1/2 Lt de leche entera (yo use semidesnatada)
  • 100 gr de nata para montar
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra (puse 3)
  • 1 pizca de sal
  • termómetro de cocina
  • gasas de algodón


ELABORACIÓN:

  • Ponemos a calentar la leche junto con la nata
  • añadimos una pizca de sal
  • Calentar hasta llegar a los 80º (En caso de no tener termómetro, retirarlo cuando empiece a humear; no hay que dejar que hierva)
  • Cuando lleguemos a ese punto, añadimos las cucharadas de vinagre y al remover veremos como empiezan a hacerse pequeños grumos. Dejamos cocer 1 minuto
 
  • Retiramos del fuego, cubrimos con un paño y dejamos enfriar a temperatura ambiente
  • Sobre un bol, ponemos un colador forrado con las gasas y colamos la leche. Los grumos que quedan en el colador son nuestro requesón y el líquido que suelta es el suero, que no deberíais tirar pues nos sirven para hacer bizcochos, panes... Como veis en la foto, yo lo recojo en un tuper y lo congelo para utilizarlo cuando me convenga.
 
  • Dejamos enfriar en el frigorífico mientras se sigue colando (podemos taparlo con papel film, para que no coja olores), pues cuanto más líquido pierda más compacto será el requesón.
 


Riquísimo para cocinar, para añadir en ensaladas o para hacer postres.






Fuente:Amiloquemegustaescocinar

domingo, 15 de abril de 2012

Bizcochos de pera y plátano




Si hay una receta clásica, que gusta a grandes y pequeños y que apetece a todas horas, es sin duda la del bizcocho. Un dulce que resulta perfecto tanto para tomarlo solo, como acompañado de café, té, cacao... y que combina a la perfección con crema, nata o helado.

Lo bueno de un bizcocho artesano es que podemos hacerlo a nuestro gusto y con los ingredientes que más nos apetezca: con canela, con chocolate, con cereales... o como en este caso con frutas frescas, que le dan un toque óptimo de jugosidad y sabor.

Una auténtica delicia





INGREDIENTES:

  • 250 gr de harina
  • 100 gr de azúcar blanca
  • 75 gr de azúcar morena
  • 1 cucharada de jengibre en polvo
  • 100 ml de aceite de oliva suave
  • 1 yogur griego natural azucarado
  • 1 cucharada de miel
  • 2 peras 
  • 2 plátanos
  • 2 huevos 
  • 2 cucharaditas de levadura
  • azúcar glasé (opcional) 
Con estas cantidades podéis utilizar un molde grande (23cm) pero yo he preferido usar dos de plum cake

 



ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º

Mezclamos la harina, el azúcar blanca, el azúcar morena, el jengibre y la levadura.
Batimos el yogur, la miel, el aceite, los huevos y los plátanos.
Mezclamos - no demasiado, sólo hasta que se integren- ambas mezclas
Añadimos las peras, peladas y cortadas en cuadraditos pequeños.

Untamos los moldes con mantequilla y forramos con papel sulfurizado, vertemos la mezcla y rociamos generosamente con azúcar morena.
(He utilizado dos moldes de plum-cake)

Introducimos en el horno a 180º, calor arriba/abajo, durante 35 o 40 minutos. Dejamos reposar dentro del horno un par de minutos con la puerta abierta. Desmoldamos sobre una rejilla.

No he podido hacer foto del corte porque uno era para regalar y otro lo llevé a una reunión familiar, pero os aseguro que estaba muy jugoso, gracias a las frutas, con un toque delicioso a canela y jengibre y con un punto crocante muy rico, por la capa de azúcar que le puse por encima.¡Riquísimo!.