lunes, 14 de mayo de 2012

Mojete



Me resulta entrañable leer en muchos de vuestros blog cómo os iniciasteis en la cocina de la mano de vuestras abuelas; a mi no me sucedió lo mismo, pues mi abuela tuvo que llevar una dieta muy estricta durante muchos años, debido a una enfermedad, y apenas cocinaba. Pero si recuerdo esos gazpachos tan fresquitos que nos hacía con los ingredientes enteros, pero muy picaditos, las migas ruleras, las gachas con harina de almortas y que comíamos en la misma sartén, con trocitos de pan, las rosquillas de anís (mi receta más visitada) y la que hoy os presento, el mojete.
 
Es un plato que me gusta mucho  y que no dejo de tomar en ninguna estación del año. Muy adecuado para días tan calurosos como los que estamos teniendo, porque tomado bien frío es refrescante, saciante sin llenar en exceso y sobre todo, muy rico.

Y ¿adivináis por qué se llama mojete? ;D

INGREDIENTES:

  • Tomates pera, enteros y pelados (pueden ser de lata)
  • Cebolleta o cebolla
  • Atún en aceite de oliva
  • Aceitunas negras s/h
  • Huevos cocidos
  • Sal
  • AOVE
  • vinagre de vino
  • Cominos (opcional)

 


ELABORACIÓN:

  • Cocemos los huevos en abundante agua con un poquito de sal y  vinagre (Truco para quienes tengáis vitrocerámica: Podemos ahorrar energía si una vez que el agua empieza a hervir, apagamos la vitro y dejamos reposar los huevos dentro del agua y sobre el calor residual, hasta que estén tibios)
  • Cortamos los tomates en trozos ( También podemos utilizar los de lata, enteros y pelados)
  • Cortamos la cebolleta en juliana fina (Si usamos cebolla, la dejaremos unos minutos en agua fría para que esté más suave)
  • Hacemos una vinagreta con la sal, el aceite y el vinagre. Como a mi me encanta el sabor de los cominos, también le pongo, pero el moje de Cuenca no los lleva.
  • En la ensaladera ponemos los tomates con su jugo, la cebolla, el atún, las aceitunas y regamos con la vinagreta.
  • En verano está mucho mejor si lo dejamos reposar en la nevera y lo tomamos frío. 

¡¡¡ Y a disfrutar !!!













jueves, 10 de mayo de 2012

Crumble de fresas y manzanas


Si hay una fruta de temporada que me atrae como un imán, a parte de las cerezas que ya están empezando a llegar, son las fresas y los fresones. Su intenso color, su forma acorazonada y su agradable aroma son cautivadores.
Además es una fruta tan versátil que permite múltiples preparaciones, desde la más sencilla a la más elaborada.
Hoy he decidido realizar un postre de origen inglés, el crumble; un pastel de frutas por lo general, ligeramente ácidas, recubierto de una capa de "migas" hechas con harina, manteca (mantequilla) y azúcar y que se hornea. 
Quizás el más conocido es el crumble de manzanas, pero para mi gusto la combinación de manzanas y fresas o fresones, lo hace perfecto al paladar. 
Con el fin de hacer la capa de "migas" un poco más crujiente, le he añadido copos de avena y unas almendras laminadas, que era el único fruto seco del que disponía, pero podemos añadir el que más nos apetezca. 
Un postre fácil de elaborar, muy vistoso y lo más importante, una auténtica delicia que no os podéis perder.


INGREDIENTES:

  • 250 gr de fresones o fresas
  • 2 manzanas reineta
  • 80 gr de harina integral
  • 20 gr de copos de avena
  • 60 gr de azúcar moreno
  • 60 gr de mantequilla
  • 1 cucharadita de canela en polvo 
  • frutos secos: 20 gr de almendras laminadas(o el de vuestra elección)

 




ELABORACIÓN:
  • Precalentamos el horno a 180º
  • Lavamos las fresas, les quitamos el pedúnculo y las laminamos
  • Pelamos las manzanas y las cortamos en láminas (como para tortilla)
  • Pincelamos un molde apto para el horno, con un poquito de mantequilla 
  • Ponemos las frutas en el molde y rociamos con la mitad del azúcar 
  • Ponemos en un bol la harina, los copos de avena, el resto de azúcar, las láminas de almendra (o el fruto seco que nos apetezca), una cucharadita rasa de canela y la mantequilla a temperatura ambiente y en trozos. Con las manos vamos mezclando bien todos los ingredientes, que han de quedar con aspecto de migas.
  • Cubrimos la fruta con las "migas" y horneamos a 180º, calor arriba y abajo (también le puse aire) durante 25 minutos aproximadamente o hasta que estén doradas. 

 Podemos degustarla tal cual o acompañadas de natillas, crema, helado, yogur, nata... También podemos tomarla caliente, templada o fría; de todos las formas es una delicia. Aunque a mi, como más me gusta tomarla es caliente y sola.


¿Te apetece?