Quienes tenemos unos años, recordamos cuan diferente era la época de Cuaresma de nuestra niñez a la actual. ¿Recordáis lo que por entonces veíamos en una única televisión en blanco y negro? Películas sobre la pasión de Cristo y las interminables procesiones. Los cines permanecían cerrados, la única música que se escuchaba en la radio era clásica o religiosa (imposible poner el tocadiscos o el cassete con tu música) Los viernes no se podía comer carne, por lo que los ingredientes con más presencia durante la Cuaresma eran las legumbres, los pescados, sobre todo el bacalao y las verduras, en los potajes, que venían a sustituir al compango o sacramentos (morcilla, chorizo...). Menos mal que los postres (torrijas, pestiños, monas de Pascua...) nos endulzaban un poco esos días tan tristones de nuestra infancia.
Precisamente el bacalao, gracias a su conservación en salazón, ha sido tradicionalmente en España un ingrediente fundamental en la cocina de Cuaresma : buñuelos, croquetas, con tomate, al pipil, rebozado, en potaje... son platos que encontramos en estas fechas. Y gracias a su gran aporte de proteínas, resultaba muy interesante desde el punto de vista nutricional, para equilibrar el menor consumo de carne.
A pesar de que es un pescado que en mi casa consumimos de forma muy habitual, en estas fechas parece casi obligado subir al blog una receta de bacalao.
El bacalao a la llauna es una receta típica de la gastronomía popular catalana. Un plato riquísimo, a pesar de su sencillez. El nombre se lo debe al recipiente donde se cocina "la llauna"
INGREDIENTES:
- 1Kg de bacalao desalado
- 4 dientes de ajo
- 1 cucharada de pimentón dulce (de la Vera)
- 1 vaso de vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- perejil
- harina
- sal
ELABORACIÓN:
Una vez desalados los lomos de bacalao, los secamos bien con papel de cocina y los enharinamos ligeramente.
Ponemos un par de dedos de aceite en una sartén y los vamos friendo. Los pasamos a una fuente de horno.
Retiramos gran parte del aceite y en el resto doramos ligeramente dos de los cuatro dientes de ajo laminados. Cuando comiencen a dorarse, retiramos la sartén del fuego y añadimos el pimentón y seguidamente el vaso de vino blanco (cuanto mejor sea este, así como el pimentón , el plato ganará en sabor), de este modo evitaremos que el pimentón se queme y nos arruine el plato. Salamos. Ponemos de nuevo al fuego y dejamos que hierva unos minutos.
Vertemos el contenido de la sartén sobre los lomos de bacalao, ponemos por encima los otros dos ajos laminados e introducimos al horno unos minutos en función grill.
Cuando saquemos la bandeja del horno le espolvoreamos con abundante perejil picado.
Me encanta la textura y el sabor del bacalao; me parece uno de los pescados más sabrosos. Aprovechando que tanto en nuestra gastronomía, como en la de otros países, hay una gran variedad de recetas de este pescado y dado que a mi familia también les gusta mucho, a menudo pruebo con diferentes elaboraciones y no me extraña nada que este bacalao a la llauna tenga tan buenas críticas, porque está buenísimo. Si me permitís un consejo, es que tanto el bacalao, como el pimentón y el vino sean de calidad, porque la receta gana mucho.
¿Sois de los afortunados en tomar vacaciones ? Os deseo que lo paséis genial, que el tiempo os sea favorable y podáis disfrutar de todas las actividades que tenéis previstas, que comáis rico, rico y que a la vuelta nos reencontremos todos.
Si os quedáis en casa, seguro que también vais a disfrutar de unos días de descanso y relax, que siempre vienen bien. Sed felices. ; D