Una comida especial para un día especial.
Se necesita:
* 2 solomillos de cerdo, preferiblemente ibérico
* 12 lonchas aprx. de beicon (también podemos usar panceta)
* 2 placas de hojaldre congelado
* sal
* pimienta
* aceite de oliva
* 1 huevo
Para la salsa:
* 1 cebolla
* 1 diente de ajo
* 1 cucharadita de harina
* 1 vaso de vino blanco
* 400 gr de champiñones
Así lo hice:
- Precalentamos el horno
- Salpimentamos los solomillos
- Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y doramos bien los solomillos por todas partes, para sellar la carne y evitar que pierda jugos. Reservamos tanto la carne, como el aceite.
- Descongelamos las placas de hojaldre y las estiramos con la ayuda de un rodillo y un poco de harina, hasta que nos de el largo de los solomillos
- Enrrollamos las tiras de beicón o panceta alrededor de los solomillos. Ponemos encima del hojaldre y cerramos bien. Yo le he dado, más o menos, forma de caramelo y con los restos he confeccionado unas hojas.
- Pinchamos un poquito la superficie
- Batimos el huevo y pincelamos con él los hojaldres para que tomen un bonito color dorado.
- Lo llevamos al horno: 220º durante 15 minutos, en la parte central.
Puede que los adornos de la superfice se doren más aprisa que el resto, para evitarlo, cuando veamos que estan a nuestro gusto, ponemos un trozo de papel de aluminio por la zona que queremos reservar.
Para la salsa:
- Ponemos a calentar la cacerola donde hemos dorado los solomillos
- Cuando esté caliente añadimos los ajos y los doramos
- Añadimos la cebolla finamente picada
- Añadimos los champiñones laminados
- Añadimos la cucharadita de harina y la tostamos
- Añadimos el vaso de vino blanco y dejamos que se haga a fuego lento.
- Servimos acompañando a la carne