Este es uno de esos platos ligados a los recuerdos de mi niñez. Cada viernes de cuaresma mi madre lo preparaba por motivos religiosos (como era entonces lo normal) e imagino que por tradición.
No era un plato de mi gusto. ¿A qué niñ@ le gustan las espinacas y el bacalao con sus espinas? Pero como los gustos van cambiando con la edad, cuando me tocó la hora de prepararlo para mi familia, empecé a saborearlo y, poco a poco, se fue haciendo un hueco entre mis preferidos. A pesar de ello quiero que siga ligado a mis recuerdos y lo preparo por estas fechas, no tanto por motivos religiosos, como por los de mantener la memoria del corazón y, claro, por tradición.
Por ahí he leído que, a pesar de ser un plato que se consumía en muchas casas españolas, en la actualidad ha quedado como un plato típico de la cocina madrileña.
Desde este rinconcito invito a quienes no os hayáis animado aún a elaborarlo, lo hagáis porque merece la pena. Es un lujo de receta.
Ingredientes:
* 1/2 kilo de garbanzos
* 400 gramos de espinacas
* 200 gramos de bacalao
* 1 vaso de aceite de oliva
* 3 huevos
* 3 cebollas medianas
* 2 dientes de ajo
* 1 hoja de laurel
* 1 cucharadíta de harina de trigo
* 1 cucharadíta de pimentón dulce
* Sal
Así lo preparo yo:
- Pongo los garbanzos en remojo la noche anterior.
- Pongo el bacalao en trozos(del tamaño adecuado para que cada comensal tome dos rodajas)a desalar durante 24 horas, cambiando el agua al menos cada 8 horas. Si tengo prisa utilizo el bacalao congelado al punto de sal.
- Lavo las espinacas, las escurro y las troceo. A veces utilizo las congeladas que vienen picadas o bien las que vienen en paquetes ya lavadas y limpias.
- Pongo los huevos a cocer. Diez minutos desde que empiezan a hervir. En vitrocerámica: cuando rompen a hervir, apago el fuego y los dejo hasta que el agua está tibia.
- Una vez cocidos los huevos los pelo y los corto en gajos. Se reservan para ponerlos al final, como decoración.
-Pongo a cocer los garbanzos: En una cacerola, echo abundante agua, pongo los ajos enteros, sin pelar, una cebolla, una hoja de laurel y un chorro de aceite de oliva. Cuando el agua está a punto de hervir, echo los garbanzos. Los dejo cocer a fuego lento hasta que están tiernos.
- Cuando los garbanzos ya están tiernos, añado el bacalao y las espinacas. Pruebo la sal y lo dejo cocer todo juntos unos 5 minutos más o menos.
- Mientras cuece, pongo al fuego una sartén con aceite y una vez que está caliente, pocho las cebollas muy picaditas, hasta que están blanditas y transparentes. En ese momento añado la harina y el pimentón de la Vera, lo retiro del fuego para que se tueste con el calor, pero sin que se queme.
- Añado un poco de caldo de los garbanzos, mezclo todo bien y se lo añado a la cacerola. Dejándolo cocer todo junto otros diez minutos, aproximádamente.
- A la hora de servirlo, añado los huevos duros cortados en gajos o en finas lonchas.
Hay quien hace unas albóndigas, que cuecen con el potaje y se sirven dentro de él. Yo no suelo hacerlas, pero os digo la receta:
Ingredientes para las Albóndigas.
-2 Huevos.
-2 Dientes de ajo.
- Pan rallado
-1 Cucharada perejil
- Se baten los huevos
- Se majan los dientes de ajo, el perejil picado y la sal
- Se añade el majado a los huevos batidos
- Poco a poco se va añadiendo el pan rallado y se va mezclando bien. Ha de quedar una masa con la consistencia suficiente como para hacer una albóndigas blandas. Mi madre solía poner también un poco de bacalao desmigado.
- Se hacen una albóndigas ( a mi me gustan pequeñas)
- Se fríen en abundante aceite de oliva.
- Cuando están todas fritas se añaden a la cazuela del potaje y se las da un hervor.