lunes, 13 de octubre de 2014

Quiche de cebolla y pimientos caramelizados



Las posibilidades que ofrecen las quiché son innumerables. Teniendo una base de masa quebrada (fácil de preparar si decides hacerla tu mism@) y abriendo el frigorífico y/o la despensa para ver con que ingredientes cuentas, puedes tener una estupenda cena o comida en unos cuantos minutos.
Yo tenía unos pimientos caramelizados (receta AQUÍ) que había hecho para unos canapés y pensé que igual ese saborcillo dulzón quedaría bien en una quiché y no, no me equivoqué. Quedó riquísima y os animo a que la probéis.¡ Irresistible !

INGREDIENTES: (Para 2 moldes medianos)

  • 1 lámina de masa quebrada
  • 2 cebollas grandes
  • pimientos caramelizados rojos
  • pimientos caramelizados amarillos 
  • 3 huevos
  • 2 yogures griegos naturales sin azúcar
  • sal
  • aceite de oliva
  • 100 gr de queso rallado (emmental o el que más os guste)











ELABORACIÓN:


Lo primero será hacer los pimientos confitados o caramelizados. La receta podéis encontrarla AQUÍ 

Pelamos las cebollas y las laminamos en juliana fina. Ponemos una sartén a fuego bajo con una cucharadita de aceite de oliva y pochamos a fuego lento las cebollas.

Precalentamos el horno a 200º

Pincelamos los moldes con un poquito de aceite de oliva. Estiramos la masa quebrada y forramos con ella los moldes. Pinchamos la base con un tenedor, cubrimos con papel de hornear, ponemos encima un peso (yo utilizo unos garbanzos que tengo solo para ese uso) y horneamos durante 10 minutos.

Batimos los huevos con el yogur y salpimentamos.

Cubrimos la masa quebrada prehorneada con la cebolla pochada y repartimos por encima los pimientos caramelizados. Vertemos la mezcla de yogures y huevos y cubrimos con una capa de queso rallado.

Horneamos a 200º entre 20 y 30 minutos. Estarán hechas cuando pinchemos con una brocheta y esta salga seca.

Si vemos que durante el horneado se doran en exceso los bordes de la masa quebrada, la cubrimos con una lámina de papel de aluminio hasta finalizar la cocción.

Servimos templadas.


 NOTAS:

En mis quiché siempre utilizo yogures naturales (más parecidos a la crème fraîche) , en lugar de nata, por aquello de la salud y las calorías. Pero si preferís usar nata, con 200 ml será suficiente para esta receta.



miércoles, 1 de octubre de 2014

Estofado de ternera con menestra


 


Con la llegada del otoño parece que empiezan a apetecer más los platos de cuchara. Uno de los más tradicionales es el estofado de ternera.

Al estofar las carnes estas quedan más jugosas y se retienen mejor los sabores y aromas de todos los ingredientes, ya que esta técnica consiste en cocer los alimentos en un recipiente cerrado, para evitar la evaporación, y a fuego lento.

No siempre hago el estofado con los mismos ingredientes. En ocasiones solo le pongo zanahorias, pimientos y cebolla. En otras setas y champiñones o guisantes y patatas... Según las verduras y hortalizas que en ese momento tenga. Me gusta utilizar productos de temporada, no obstante siempre tengo en el congelador un paquete de menestra. Las verduras congeladas me ofrecen toda la garantía de calidad, ya que transcurre tan poco tiempo entre la recolección y la congelación, que conservan muy bien todas sus cualidades nutritivas, siendo incluso superior a las verduras frescas, su contenido en vitaminas y minerales. Me encantaría tener mi propio huerto y poder disfrutar cada día de verduras recién cogidas, pero en una gran urbe es un poco difícil, aunque de cuando en cuando contemplo la posibilidad de convertir mis terrazas en huertos urbanos :)

Vamos con la receta!



INGREDIENTES:
  • 1 Kg de carne de ternera (morcillo, aguja...)
  • Verduras y hortalizas :  Zanahoria, coliflor, judías verdes, alcachofas, habas, guisantes...
  • 1 Cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino blanco
  • Sal
  • Pimienta
  • Harina
  • Pimentón de la Vera
  • Un cubito de caldo de carne
  • 2 cdas de Aceite de Oliva virgen extra
  • 2 huevos duros (opcional)

 


ELABORACIÓN:

Lavamos, limpiamos, pelamos y cortamos todas las verduras. En este caso yo he añadido las que tenía en ese momento (unas frescas y otras congeladas) Vosotros decidiréis las que más os gustan y en qué cantidad se las añadís a la carne.

Ponemos la olla o cazuela al fuego (medio/ alto) y le añadimos las cucharadas de aceite de oliva.

Salpimentamos la carne y la enharinamos, eliminando el exceso (solo queremos una pequeña capa adherida a la carne) Doramos la carne bien por todos los lados (Mi consejo es que cuando estemos dorando la carne hay que evitar removerla en exceso, porque pierde jugos )
Laminamos los dientes de ajo y se los añadimos, junto a la hoja de laurel. A continuación la cebolla cortada en cuadraditos pequeños. Incorporamos el tomate cortado en trocitos y limpio de piel y semillas. Seguimos rehogando y añadimos el vaso de vino y el cubito de caldo desmenuzado. Tapamos y reducimos el fuego.
Si la hago en la olla rápida la tengo unos 20 o 25 minutos (segundo anillo) Si la hago en cacerola, a fuego lento, sobre unos 45 minutos; siempre vigilando cómo está.

Cuando la carne esté casi hecha, abrimos la olla e incorporamos las verduras troceadas. Volvemos a cerrar la olla y volvemos a cocer un par de minutos más. Retiramos del fuego.
Si hacemos la carne en cacerola, comprobamos el punto de cocción y unos diez minutos antes de que esté le añadimos las verduras.

En mi casa les gusta que acompañe el estofado con huevo duro, así es que se lo incorporo por encima cuando la carne y las verduras están cocidas . Dejamos reposar hasta el momento de servir.





NOTAS:

El estofado queda también muy rico añadiéndole unas patatas. Estas suelen tardar unos 20 minutos en hacerse, tenlo en cuenta a la hora de echarlas en la olla.

En lugar del vino blanco, también puedes utilizar vino tinto o cerveza.

Estas buenísimos si los consumimos en el día. Pero bien asentaditos, de un día para otros, están riquísimos.