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martes, 20 de mayo de 2014

Tarta mousse de naranja



 Aunque vea ahora la luz esta es la tarta que hice para celebrar el cumple de mi hijo y el día de la madre.
Quería una tarta sin demasiadas complicaciones, sencilla, fácil de hacer y opté por hacer esta mousse de naranja, fresca, ligera, aromática, cremosa... Nos gustó muchísimo



INGREDIENTES:

Para la base:
  • 1 rulo de galletas
  • 1 cda de canela en polvo
  • 75 gr de mantequilla o margarina
  • 1 cda de miel
Para la mousse de naranja:
  • 3 huevos
  • 1 naranja
  • 200ml de nata 35%MG
  • 4 hojas de gelatina neutra
  • 125 gr de azúcar
  • una pizca de sal
Para la capa superior:
  • 1 naranja
  • 25 gr de azúcar 
  • 1 hoja de gelatina neutra

 



ELABORACIÓN:

 Forramos la base de un molde (He utilizado uno de 20 cm de diámetro) con papel de hornear y las paredes las recubrimos con una tira de acetato o de papel de hornear.

Trituramos las galletas y les añadimos la cucharada de canela en polvo, la cucharada de miel y la mantequilla en punto pomada. Removemos muy bien, hasta que se mezclen todos los ingredientes y la galleta haya absorbido la mantequilla.

Cubrimos la base del molde con la mezcla, presionando bien con el dorso de una cuchara. Llevamos al frigorífico mientras hacemos la mousse

Para hacer la mousse de naranja:

Ponemos las hojas de gelatina a remojar en agua fría.

Lavamos y rallamos la piel de la naranja. La exprimimos y hemos de obtener 200ml de zumo (tal vez necesites utilizar otra naranja). Reservamos

Montamos la nata con ayuda de unas varillas eléctricas (recordad que ha de estar muy fría) Reservamos en el frigorífico.

Cascamos los huevos y separamos yemas y claras. (Los huevos han de estar a temperatura ambiente)
Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservamos en el frigorífico

Batimos las yemas con el azúcar hasta que nos quede una mezcla blanquecina.

Colamos el zumo de naranja y lo templamos (un minuto en el microondas) Disolvemos en él las hojas de gelatina previamente escurridas. Removemos bien hasta cerciorarnos de que la gelatina se ha disuelto por completo. Incorporamos a las yemas batidas con el azúcar. Removemos bien hasta que todo el azúcar se haya disuelto (tomad una pequeña porción entre los dedos y os daréis cuenta de si el grano se ha disuelto o tenéis que seguir removiendo. Con el zumo enseguida se disuelve)
Incorporamos poco a poco y con movimientos envolventes, de arriba/abajo, la nata montada. A continuación hacemos lo mismo con las claras montadas a punto de nieve.

Vertemos la mousse de naranja sobre la base de galletas y llevamos al frigorífico al menos 8 horas (yo lo hago siempre de un día para el otro)

Para hacer la cobertura:

 Ponemos la hoja de gelatina en agua fría, unos 10 minutos.

Exprimimos una naranja (200ml aprx), colamos el zumo y lo calentamos junto al azúcar. Removemos hasta que se haya disuelto.
Escurrimos bien la hoja de gelatina y la incorporamos. Removemos hasta que se haya disuelto
Vertemos con cuidado sobre la mousse de naranja y dejamos en el frigorífico unas 2 horas hasta que cuaje.

A la hora de degustar, sacamos la tarta del molde ayudándonos de un cuchillo que pasaremos por todo el borde, con cuidado y sin despegarlo de las paredes del molde. Decoramos al gusto

 

lunes, 10 de marzo de 2014

Tarta exprés de queso al caramelo



A juzgar por lo que veo y leo, creo no equivocarme si afirmo que las tartas que más gustan son las de chocolate y las de queso. Mis preferidas son las de queso. Me apasiona este lácteo, en todas sus variedades.

He hecho muchas tartas de queso, algunas publicadas en el blog (Cheesecake con fresones, Tarta de queso clásica, Tarta de queso con caramelo de frutos rojos, Tarta de queso, chocolate y baileys, Tarta fácil de queso) Algunas más elaboradas que otras, unas horneadas, otras sin horneado, pero ninguna me ha sido tan fácil ni tan rápida de hacer como esta. En solo doce minutos (quince, si sumamos el tiempo de preparación) podemos tener lista una tarta suave, cremosa y deliciosa. ¿El truco? Hacerla en el microondas. 







INGREDIENTES:
      • 3 quesitos en porciones (yo le puse 4)
      • 3 huevos
      • 1 cdta de extracto de vainilla 
      • caramelo líquido
      • 1 yogurt
      • Tomando como medida el envase de yogurt:
      • 1 envase de azúcar
      • 1 envase de harina
      • 3 envase de leche
      • 1 sobre de azúcar avainillado (opcional)


 




ELABORACIÓN:



Caramelizamos un molde apto para el microondas, repartiendo bien el caramelo líquido. Este paso además de darle color y sabor nos facilitará el desmoldado. 

Yo he utilizado un envase redondo de 20,5 cm de diámetro x  5cm de alto y me ha venido justo para estas cantidades.

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora o en un cuenco y batimos todo muy bien, de modo que no nos quede ningún grumo y los ingredientes mezclen bien.

Vertemos la mezcla sobre el molde caramelizado y llevamos al microondas. Cocemos durante 12 minutos a potencia máxima. (Mi microondas tiene una potencia máxima de 1000 w)

Pasados los 12 minutos, comprobamos pinchando la tarta con una brocheta para ver si está hecho. Esta ha de salir un poco húmeda (es una tarta de queso) pero sin restos. Si veis que necesita un par de minutos más, volvéis a conectar el microondas a potencia máxima.

Dejamos que se enfríe en el molde hasta el momento de servir. Si vamos a consumirlo más tarde o al día siguiente, hay que dejarlo en el frigorífico.

Podemos servirla tal cual o con una capa de mermelada (mejor un poco rebajada con agua) por encima, con nata, con chocolate, con helado... de cualquier modo estará riquísima





NOTAS:

He utilizado leche desnatada, que es la que habitualmente consumo, pero puedes usar entera o semidesnatada.

El yogurt que he utilizado es desnatado natural edulcorado, pero puedes usar entero, griego... e incluso de sabores.
Si quieres usar uno de limón, te aconsejo que en lugar de vainilla le añadas la ralladura de un limón; quedará riquísimo.

Si no te gusta utilizar el microondas o no tienes, puedes hacerla en el horno tradicional. Una receta muy similar es ESTA (pincha aquí) que publiqué hace un tiempo

La harina que se usa es harina de trigo sin levadura.

Si quieres puedes hacer el caramelo casero, tan solo ten la precaución de no echarlo demasiado caliente en el molde si es de plástico (no hay problema con los de silicona) Para hacer el caramelo, has de poner un par de cucharadas de azúcar en un cazo, con una cucharada de agua. Lo dejas a fuego medio bajo, hasta que tome un color dorado (si se pone muy oscuro es señal de que el caramelo se ha quemado y amargará. En ese caso, mejor empezar de nuevo) y lo viertes sobre el molde, repartiéndolo bien por toda la base.




Una tarta ideal para imprevistos, para darse un capricho, para agasajar a nuestros invitados... Os aseguro que la repetiréis muchas veces; asi es que guardar a buen recaudo la receta ;)


Fuente: Ahorradoras.com




lunes, 10 de febrero de 2014

Tarta cremosa de arroz con leche



Aunque el molde que utilicé para hacer esta tarta es mera coincidencia, pues es el más pequeño y desmoldable de todos los que tengo. A pesar de la casualidad de la fecha en la que sale publicada; no pretendía ser una tarta alusiva al amor. Pero pensándolo mejor, lo cierto es que sí, esta es una tarta de AMOR.

Una tarta de amor incondicional, de orgullo maternal, de ánimo, de apoyo... en esa nueva aventura en busca de un sueño. Como dijo P.Coelho "La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante" o como digo yo ;)  Lo que se busca se encuentra.

 

INGREDIENTES:

  • 250 gr de galletas tipo María
  • 60 gr de mantequilla
  • 1 Lt de leche entera
  • 100 gr de arroz
  • 80 gr de azúcar
  • 2 ramas de canela 
  • la corteza de un limón
  • 4 láminas de gelatina neutra 
  • canela en polvo 
ELABORACIÓN:

Trituramos las galletas, bien con un robot de cocina o poniéndolas dentro de una bolsa y con un rodillo, hasta que nos quede una harina de galletas.
Las mezclamos con la mantequilla, que ha de estar líquida o a punto pomada, hasta que la harina de galletas la haya absorbido y quede una masa compacta.

Cubrimos el fondo del molde (desmoldable) con papel de hornear y cubrimos bien todo el fondo con la masa de galletas y mantequilla. La nivelamos, con ayuda del culo de un vaso o del revés de una cuchara.
En este punto o bien horneamos unos 5 o 10 minutos a 180º con horno precalentado o bien dejamos que endurezca en el congelador unos minutos. Todo depende de las ganas que tengáis de encender el horno. Para mi gusto, queda igual de rica de ambas maneras.

 


Hacemos un rico y cremoso ARROZ CON LECHE:

Vertemos en una cacerola la leche fría,añadimos el arroz, las ramas de canela y la ralladura de limón. Llevamos al fuego y dejamos cocer a fuego suave durante unos 50 minutos, removiendo cada poco tiempo, con cuidado para que no se nos rompan los granos de arroz.

Pasados los 50 minutos, añadimos el azúcar y removemos, con cuidado, 10 minutos más.

Cubrimos las láminas de gelatina con agua fría y las dejamos en remojo durante 5 minutos.
Las escurrimos muy bien y mezclamos muy bien con el arroz con leche (que habremos retirado del fuego, evitando que la gelatina llegue a hervir)

Vertemos la mezcla sobre la base de galletas. Espolvoreamos con canela sobre toda la superficie. Llevamos al frigorífico, al menos 6 horas, hasta que la gelatina haya cuajado.



NOTAS:

Es importante partir de leche fría, porque si lo hacemos con leche hirviéndo, los granos de arroz se contraen y no sueltan el almidón.
También queda muy rica si en lugar de una base de galletas, utilizáis una base de masa quebrada o una plancha fina de bizcocho.






Si vuestro enamorado es muy golos@ ,  no dudéis en hacerle esta tarta. Será inolvidable ;)



martes, 14 de enero de 2014

Tarta "huesitos" con trufas de chocolate



 Aquellos que me conocéis y me seguís hace tiempo sabéis que la mayoría de mis recetas son sencillas, fáciles de preparar y, por supuesto, siempre busco que gusten a todos. Siendo así no podía dejar de preparar esta tarta que últimamente había visto en muchos blogs (vosotros también ¿verdad?)
No encontraréis otra tarta más fácil de hacer ¡ tan solo lleva dos ingredientes !  No necesita horno, no hay que pesar ni medir nada, no hay que batir ni mezclar... Seguro que a vuestros peques les encantaría ayudaros a hacerla.

Eso sí, os tiene que encantar la crema de avellanas, porque lleva muuuucha. Las sucesivas capas de obleas y nocilla o nutella, hace que su sabor sea muy parecido a las típicas galletas "Huesitos", de ahí su nombre. 
Es una tarta contundente, por lo que con una pequeña ración hay más que de sobra para quedaros satisfechos, salvo que seáis muy, pero que muy golosos.  Para darle mi toque personal, le añadí unas trufitas de chocolate... que me parecía que llevaba poco chocolate jajaja. 

La hice para celebrar el 86 cumpleaños de mi padre. ¡Felicidades papá! 

Por cierto, acompañamos cada ración con una bolita de helado y fue todo un acierto.






INGREDIENTES:

Para hacer la tarta "huesitos"

  • 1 paquete de 24 obleas
  •  750 gr de crema de avellanas (Nocilla, Nutella...)
Para hacer las trufitas de chocolate:

  • 190 gr de leche condensada 
  • 25 gr de mantequilla
  • 30 gr de cacao en polvo 

 





 ELABORACIÓN:

 Calentamos la crema de avellanas un minuto en el microondas, para que quede más ligera y se pueda extender mejor.
Si a lo largo del proceso necesitamos calentarla de nuevo lo haremos en intervalos de 30 segundos.

Ponemos la primera oblea sobre un plato llano y con ayuda de una espátula de silicona vamos extendiendo una capa fina de la crema, de modo que toda la oblea quede cubierta. Es importante que no presionemos sobre la oblea para que esta no se rompa y que la capa que extendamos sea uniforme y fina.
Sobre ella ponemos otra oblea y repetimos la operación hasta cubrir con la crema de avellanas las 24 obleas de modo que la última capa sea de crema y un poquito más generosa que las anteriores.

Hemos de procurar que todas las capas queden bien alineadas para que la tarta tenga buena forma.

Cubrimos también los laterales con una capa de crema de avellanas.

Llevamos al frigorífico al menos 2 horas para que el chocolate se enfríe (yo la hice de un día para otro)

Para hacer las trufas de chocolate:

Mezclamos todos los ingredientes y los llevamos a fuego medio, removiendo constantemente hasta que la mezcla se desprenda de las paredes del cazo.  Dejamos entibiar un poco y ponemos la mezcla en una manga pastelera con boquilla redonda. Hacemos las trufas y las rebozamos en cacao.

Si las queréis redondas, tan solo hay que dejar enfriar la mezcla y formar las bolas, luego se rebozan en cacao.



lunes, 7 de octubre de 2013

Tarta mousse de Nocilla





Si os digo: Leche, cacao, avellanas y azúcar. Seguro que en vuestra cabeza le habéis puesto la musiquilla del anuncio seguida de la palabra: Nocilla. Es uno de esos slóganes que se nos meten en la cabeza con ritmo, con impronta, porque ¿ a que no suena igual cacao, azúcar, leche y avellanas? No, no.

Tenía una celebración familiar, nada más y nada menos que el ochenta y dos cumpleaños de mi madre. Normalmente salimos a comer fuera de casa en los cumpleaños de mis padres, pero este año mi madre quiso agasajarnos a la familia y cocinó para once personas. No os podéis ni imaginar que variedad y cantidad de platos nos hizo, a pesar de que su salud no es muy buena. Es todo fortaleza y voluntad. Gracias mamá ;)

El caso es que ella no es nada repostera y  quise darle la sorpresa preparando la tarta (qué "bruji" es, me dijo que sabía que se la haría. La intuición de las madres nunca falla). Buscaba una tarta ligera, con la que no terminar la comida "reventados" y las mousse son para mi una buena apuesta, con una base fina de galletas, quedan muy bien y no resultan nada pesadas.
Acompañé las raciones con una bola de helado y  lo lamento, pero no quedó nada de la tarta, por lo que la foto del corte no fue posible hacerla, seguro que os la imagináis : D 
A los comensales les (nos) gustó muchísimo, espero que a vosotros también. 










INGREDIENTES:


Para hacer la base:
  • 300 gr de galletas chocolateadas 
  • 50 gr de mantequilla 
  •  2 cucharadas de Nocilla

Para hacer la mousse:
  • 400 gr de Nocilla
  • 5 láminas de gelatina
  • 400 ml de nata 35%MG
  • 100 ml de leche
  • 4 claras de huevo
  • una pizca de sal

Para decorar:
  • 300 ml de nata 35%M.G. 
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • 1 cucharada de cacao puro 

 


ELABORACIÓN:

Troceamos y picamos las galletas chocolateadas  con un robot de cocina o introduciéndolas en una bolsa de plástico y pasando un rodillo por encima.
Añadimos la mantequilla en punto pomada y mezclamos bien con las galletas trituradas.
Incorporamos un par de cucharadas de Nocilla, previamente calentada (30 segundos, en el microondas) y removemos hasta que nos quede bien mezclada con los otros ingredientes.

Untamos el molde con un poco de mantequilla y forramos con papel de hornear, el fondo y las paredes.
Vertemos la mezcla de galletas y la extendemos por la base del molde, ayudándonos con el dorso de una cuchara o el culo de un vaso para nivelarla.
Introducimos el molde en el congelador, mientras hacemos el resto de la receta.

Para hacer la mousse:

Ponemos a remojar las hojas de gelatina en agua fría, alrededor de 10 minutos.
Montamos la nata y reservamos en el frigorífico.
Montamos las claras a punto de nieve con un poco de sal y reservamos en el frigorífico.
Templamos la leche
Templamos la crema de cacao (un minuto más o menos, en el microondas)
Escurrimos muy bien las hojas de gelatina y las disolvemos en la leche templada. A continuación añadimos la crema de cacao templada y removemos hasta que quede bien mezclada.
Incorporamos a la mezcla la nata montada y mezclamos con movimientos envolventes hasta que quede una crema uniforme.
A continuación incorporamos las claras montadas a punto de nieve y , tal y como hemos hecho con la nata, mezclamos con movimientos envolventes de abajo a arriba, hasta que queda una crema uniforme.

Vertemos sobre la capa de galletas del molde y dejamos enfriar en la nevera al menos seis u ocho horas (es mejor hacerla de un día para otro)

Decoración:

Desmoldamos la tarta.

Montamos la nata con el azúcar glas y la introducimos en una manga pastelera. Hacemos pequeños montoncitos.
Con ayuda de un colador o tamizador añadimos cacao puro por encima.

Reservamos en el frigorífico hasta el momento de consumir.





martes, 23 de julio de 2013

Tarta de limón con frosting de mascarpone y coco








 Este año decidimos celebrar juntos el cumpleaños de mi marido y el mio, muy próximos en el tiempo. Quería una tarta muy sencilla, que no me diera demasiado trabajo y que gustase a todos. Al final gusto  a todos menos a mi marido (¡vaya por dios!) a quien el tema cítrico le va menos que a los demás (menos mal que tenía en reserva una tarta de queso que  salvo la situación ;)

Pensé no subir la tarta al blog, porque entre mi falta de experiencia con la manga pastelera y el calor que me iba derritiendo el frosting, el adorno quedó pésimo. Pero yo creo estos pequeños fallos (que no afectan al sabor ni a la calidad)  también tienen que tener su cabida en el blog, no todo es perfecto en la cocina, al menos en la mía no lo es. Además el resto quedo muy bien y a mi gusto. Sin duda yo creo que merecía una oportunidad y aquí esta.




 





 INGREDIENTES:

Para un molde redondo de 20 cm

PARA EL BIZCOCHO

  • 1 yogur de limón
  • 3 huevos
  • 1 medida de yogur de aceite de girasol
  • 1 medida de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 1 sobre de levadura química
  • ralladura de limón
PARA EL LEMOND CURD

  • 3 huevos
  • el zumo de 3 limones
  •  150 gr de azúcar glass
  • 75 gr de mantequilla
PARA EL ALMÍBAR

  • 100 ml de agua
  • 100 gr de azúcar
  • un chorrito de ron o licor
 PARA EL FROSTING DE QUESO Y COCO

  • 250 gr de queso mascarpone
  • 150 gr de queso cremoso
  • 100 gr de azúcar glas
  • 200 ml de nata 35%MG
  • coco rallado 


 



ELABORACIÓN:
 

Para hacer el BIZCOCHO DE LIMÓN precalentamos el horno a 180º

Encamisamos un molde desmoldable de 20 cm (Untamos de mantequilla y espolvoreamos con harina, eliminado el exceso)

Batimos todos los ingredientes, tamizando la harina y vertemos sobre el molde.

Horneamos a 180º con calor arriba y abajo durante 45 minutos

Sacamos del horno y cuando esté templado lo desmoldamos y reservamos hasta el día siguiente.

Para hacer el LEMOND CURD   podéis ver la receta pinchando AQUÍ   
(Tened en cuenta que las cantidades para esta tarta son un poco mayores. El lemond curd hay que tenerlo hecho el día o días anteriores para que cuaje y esté frío)

Para hacer el ALMÍBAR, ponemos en una cacerola el agua y el azúcar y dejamos cocer unos minutos hasta que la mezcla espese. Añadimos el licor o el ron y dejamos que el alcohol evapore. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Para hacer el FROSTING DE QUESO batimos el queso mascarpone con el queso cremoso y el azúcar. Reservamos
Montamos la nata ( Recordad que tiene que estar muy fría para que monte bien)
Con movimientos envolventes mezclamos la nata con la mezcla de quesos y azúcar. Dejamos enfriar.

 

 


  

MONTAJE DE LA TARTA:

Cortamos el bizcocho en tres mitades. Con ayuda de una brocheta o similar pinchamos la capa primera para que el almíbar cale mejor. Pincelamos con el almíbar.
Extendemos una capa de lemond curd
Cubrimos con la segunda capa de bizcocho. Volvemos a pincelar con el almíbar y extendemos otra capa de lemond curd.
Cubrimos con la tercera capa de bizcocho. Pincelamos con almíbar. Cubrimos con una capa ligera de frosting y dejamos una media hora en el frigorífico.
Volvemos a cubrir con una capa más generosa de frosting y espolvoreamos toda la tarta con el coco rallado.
Ponemos el resto del frosting en una manga pastelera y decoramos a nuestro gusto.




 

¿ Habéis visto la cifra? Jajaja  Pues a pesar de los 586 años aún estamos de buen ver ;)



Mis vacaciones están a la vuelta de la esquina, no se si me dará tiempo a subir alguna entrada más o ya lo dejaré para Septiembre, si es así os deseo a tod@s un muy feliz verano.


 

lunes, 18 de marzo de 2013

Tarta corazones con frosting de mascarpone

 

Llevo ya unos cuantos años compartiendo las tartas de cumpleaños de mi familia con los seguidores del blog. Empecé con la tarta tres chocolates para  María. De ella también compartí  la de marditos roedores,  la de piruletas  y hoy de nuevo os muestro la última que degustamos ayer mismo, aunque su cumple fue el día 14. ¿Os gusta? A ella, le encantó, igual que al resto de invitados y no solo por la presencia, sencilla y vistosa, también por lo riquísima que estaba con el frosting de mascarpone, cremoso y con un sabor muy rico.

 ¡Deliciosa!




Me decidí por preparar un bizcocho genovés, ideal para tartas rellenas. Un bizcocho sin  grasas ni levadura , muy tierno y esponjoso. Además sube tanto que se pueden hacer tres cortes.

Esta misma preparación sirve para hacer brazo gitano o bizcochos de soletilla.


INGREDIENTES DEL BIZCOCHO GENOVÉS: 

Para un molde de 24cm

La proporción de este bizcocho es la siguiente: 1huevo / 30 gr de harina/ 30 gr de azúcar  con esta simple proporción podréis adaptar las cantidades a vuestro molde.
  • 8 huevos
  • 240 gr de harina de repostería
  • 240 gr de azúcar
  • una pizca de sal
  • aroma de vainilla
INGREDIENTES DEL FROSTING DE QUESO:
  • 250 gr de queso mascarpone
  • 250 gr de queso cremoso blanco
  • 150 gr de azúcar glass
  • 600 ml de nata 35% M.G.
  • colorante
  • adornos de azúcar 
INGREDIENTES PARA EL ALMÍBAR:
  • 100 gr de azúcar
  • 100 gr de agua
  • 2 cucharadas soperas de licor o ron


 


ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO GENOVÉS: 

Precalentamos el horno a 180º, con calor arriba/abajo

Encamisamos el molde: Lo untamos con mantequilla y lo espolvoreamos con harina. A mi me gusta poner un papel de hornear en la base, del mismo diámetro que el molde.

Llevamos al fuego una cacerola con agua, hasta que alcance los 40º (si no tenéis termómetro, poneros unas gotitas de agua en los labios y no tenéis que notar ni frío ni calor)

En un bol ponemos los huevos con el azúcar y lo introducimos en la cacerola con el agua templada. Con ayuda de unas varillas eléctricas montamos los huevos con el azúcar al baño María, cuando estén casi montados añadimos aroma y seguimos batiendo hasta que tripliquen el volumen y adquieran el "punto lápiz"; esto es, que podamos escribir un círculo, por ejemplo, y este permanezca.

Retiramos el bol de la cacerola con el agua y poco a poco, y con movimientos envolventes , vamos cerniendo la harina, a la que habremos añadido una pizca de sal. Es importante que este paso lo hagamos con mucho cuidado, porque este bizcocho no lleva levadura y ese aireado que le hemos dado a los huevos al batirlos es lo que hará que nuestro bizcocho crezca.

Volcamos la mezcla sobre el molde y con una espátula o similar, homogeneizamos la superficie. Lo llevamos al horno, a 180º con calor arriba y abajo (yo también le puse la función aire) , hasta que veamos que la superficie se dora y el bizcocho se desprende ligeramente de las paredes del molde. En mi horno, el tiempo de horneado fue de 20 minutos.

Dejamos reposar 5 minutos dentro del horno apagado y con la puerta abierta (para evitar el choque brusco de temperaturas y que no se nos baje mucho, aunque baja un poquito) y desmoldamos cuando esté frío.

Lo envolvemos en una bolsa de plástico y lo dejamos en la nevera, para ser utilizado al día siguiente.



ELABORACIÓN DEL ALMÍBAR:

Llevamos al fuego una cacerola con agua y azúcar, hacemos que hierva hasta que espese un poco.
Añadimos las cucharadas de ron o licor y dejamos que evapore el alcohol. Retiramos del fuego y dejamos templar.


ELABORACIÓN DEL FROSTING DE QUESO:

Montamos la nata. Para que nos monte bien, recordad que ha de estar muy fría. Si montamos la nata en exceso nos podemos encontrar con mantequilla, por eso hay que parar cuando empieza a hacer picos.

Vertemos en un bol el queso mascarpone, el queso cremoso y el azúcar glas. Batimos con unas varillas eléctricas (con las de montar, no con las cuchillas)

 Retiramos una parte, la suficiente para el relleno del bizcocho, y le añadimos unas gotitas de colorante (mejor quedarnos cortos de principio y luego añadir más hasta conseguir el tono deseado) y mezclamos bien, hasta homogeneizar la mezcla.



 




MONTAJE DE LA TARTA:

Cortamos el bizcocho en tres discos. Al cortarlo, poner un palillo en cada disco, de manera que coincidan los tres y a la hora de volver a montarlos, hemos de hacer que vuelvan a coincidir.

Calamos los discos de bizcocho con el almíbar.

Añadimos el frosting de queso rosa y montamos el siguiente disco sin presionar.

Con ayuda de una espátula cubrimos la tarta con el frosting blanco (adornarla a vuestro gusto, yo quería que tuviese este aspecto informal)
Salpicamos con los adornos de azúcar elegidos.

Refrigeramos hasta la hora de servir.



En estas fotos podéis apreciar el corte de la tarta y el color que le dí al frosting de queso con unas gotitas de colorante. Un bonito contraste.



Aprovecho la entrada de hoy para felicitar a todos los papás seguidores del blog, así como a los Pepes, Pepitas, Joses, Josefas y  Marijoses. ¡Felicidades!



miércoles, 2 de enero de 2013

Tarta Bombón, para empezar bien el año






¿Qué hay más rico para los amantes del chocolate que un bombón? ¡Una tarta bombón !  : D

Imaginate una crujiente base de galletas de chocolate y mantequilla, rellena de una suave y cremosa mousse de chocolate negro, recubierta por una finísima capa de cacao, cargada de deliciosos bombones rellenos y con un refrescante toque de grosellas. Mmmmmmmmm ¿ Puedes resistir la tentación?

Hace tiempo que la idea de esta tarta rondaba en mi cabeza, pero la tenía reservada para que fuese el broche final de la cena de fin de año. Sencilla, deliciosa y muy vistosa; acompañada de una porción de helado de vainilla, es el remate perfecto de cualquier velada festiva.

¿Quieres hacerla para celebrar tu aniversario o tal vez el cumpleaños de esa persona a la que tanto le gusta el chocolate 0 quizás quieres sorprender a todos apareciendo con esta delicia de tarta ? Pues ya verás lo fácil que resulta su elaboración.


 


INGREDIENTES:

Para la base:
  • Galletas de chocolate
  • 50 gr de mantequilla
Para la mousse de chocolate:
  • 200 gr de chocolate fondant postres
  • 200 ml de nata para montar 35% M.G.
  • 2 huevos L
  • 1 cucharada de azúcar
  • 40 gr de mantequilla
  • pizca de sal
Para la decoración:
  • Bombones
  • Frutos rojos (en este caso grosellas)
  • cacao en polvo


No fue fácil, pero pude reservar un trocito para que pudierais ver la foto del corte.

 



ELABORACIÓN:

Trituramos las galletas con un robot de cocina y si no disponéis de ninguno, metéis las galletas dentro de una bolsa de plástico y las trituramos con un rodillo.
Introducimos la mantequilla unos segundos en el microondas y cuando esté blanda mezclamos muy bien con las galletas finamente trituradas. Ha de quedar una masa compacta.
Con la masa de galletas forramos el molde, ayudándonos de los dedos y de un vaso, por ejemplo, para nivelar y apretar la masa. La dejamos reposar en el frigorífico al menos un par de horas.

Mientras procedemos a elaborar la mousse de chocolate. En un bol, ponemos el chocolate y la mantequilla troceados.
Calentamos la nata y cuando rompa a hervir, la retiramos del fuego y la vertemos en el bol del chocolate y la mantequilla. Removemos hasta que se disuelvan por completo tanto el chocolate como la mantequilla.

Separamos las claras de las yemas y batimos estas últimas un poco con el azúcar. Las ponemos en un cazo y las llevamos al baño Mª, removiendo justo hasta el momento en que empiecen a espesar; unos 3 minutos (no dejéis más tiempo o se cuajarán) . Las incorporamos a la mezcla de nata y chocolate y removemos bien.

Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y las incorporamos poco a poco y con movimientos envolventes a la mezcla, hasta que quede homogénea.

Sacamos el molde forrado de galleta del frigorífico y con cuidado vertemos la mousse de chocolate. Dejamos enfriar una hora.

Al cabo de la hora, sacamos la tarta del frigorífico y espolvoreamos con cacao en polvo y decoramos con los bombones, introduciéndolos un poco en la mousse. Decoramos con los frutos rojos (si son congelados, esperamos a que se descongelen por completo y los secamos antes de ponerlos sobre la mousse). Llevamos la tarta a la nevera, al menos un par de horas.





Es mejor sacarla una hora antes de la nevera para que la galleta quede compacta, pero no dura y desmoldarla en ese momento, para evitar cualquier pequeño accidente que nos pueda romper la galleta y nos desluzca la tarta; sobre todo si son moldes acanalados, como el de las fotos.
El molde a utilizar ha de ser desmoldable y si no es acanalado, podéis poner una hoja de papel de hornear en la base lo que facilita mucho el desmoldado.
Para hacer esta receta he utilizado galletas Tosta Rica de chocolate con pepitas de chocolate, que me regalaron cuando fui al taller de postres de Nutrexpa y que tienen una textura muy buena para bases de galletas, pero podéis utilizar otras, como las Digestive de chocolate o las Oreo. 

Las grosellas o cualquier otra fruta roja, le dan no solo vistosidad al conjunto, también un punto ácido y refrescante que combina a la perfección con el chocolate.

 



Con esta entrada quiero desearos un buen 2013, cargado de gratos momentos y mucha salud y buen humor para poder disfrutarlos. 


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tarta de queso clásica

 

La tarta de queso es quizás uno de los postres más populares en el mundo entero y me atrevería a decir, que de los que más gustan.


Tiene una curiosa historia:

Se cree que se originó en la antigua Grecia. Este pastel, se dio a conocer a través del tiempo, ya que formo parte del menú que degustaron (por su alto contenido en proteínas) los atletas que participaron en los primeros juegos olímpicos de la historia, que tuvieron lugar en el año 776 antes de Cristo. La exquisita torta se difundió a través de Europa después de que los romanos conquistaran Grecia. Sin embargo, la fabricación de queso se remonta hasta 2000años  a. C, los antropólogos han encontrado moldes de queso que datan de ese periodo. Mientras el Imperio avanzaba sobre los distintos países, los colonizadores iban descubriendo que la elaboración de queso era algo común a todos los pueblos, e incorporaban nuevas técnicas culinarias que aplicaban para recrear el cheesecake enriqueciéndolo con diferentes combinaciones.
Integrado definitivamente al patrimonio gastronómico europeo, este postre cruzó el atlántico con el flujo de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida. En 1872 un quesero norteamericano al intentar copiar el neufchâtel, un queso de origen francés, terminó creando un queso cremoso que con el tiempo daría lugar al nacimiento del famoso philadelphia. (Wikipedia)

Es una de mis tartas  favoritas.  Con pocos ingredientes y una sencilla elaboración, es una de las más ricas Además al llevar harina de maíz, es sin gluten y la pueden tomar también los celiacos. No dejéis de probarla, porque os va a encantar.



INGREDIENTES:


  • 250 gr de queso cremoso
  • 3 yogures ( uno griego y dos naturales)
  • 4 cucharadas soperas de maizena
  • 10 cucharadas de azúcar
  • una pizca de vainilla
  • 3 huevos L

 



ELABORACIÓN: 

Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo

Encamisamos un molde desmoldable de 20 o 22 cm  (lo untamos de mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina, eliminando lo que sobre). A mi me gusta poner en la base papel de hornear, porque facilita mucho el desmoldado.

Con un batidor de varillas manual o eléctrico mezclamos el queso y los yogures hasta que estén muy cremosos.

Sin dejar de batir, añadimos la maizena, el azúcar y por último los huevos.

Volcamos la mezcla en el molde y horneamos entre 35 y 45 minutos o hasta que al pincharlo con una brocheta salga limpio.

Dejar templar unos minutos dentro del horno con la puerta abierta y desmoldar cuando esté frío.





La temperatura del horno es muy importante y , como bien sabemos cada horno es un mundo. Si el horno está muy alto de temperatura, la tarta se agrietará. Si nos pasamos con la cocción es posible que también se agriete. Si vemos que se dora en exceso por encima, podemos ponerle un papel de aluminio por encima y seguir con la cocción.

Aunque no lleva levadura, la tarta subirá mucho durante la cocción, pero bajará cuando empiece a enfriarse. Eso es lo normal.

Antes de hornearla podemos añadirle pasas, trocitos de chocolate...

Podemos servirla sola, tal cual, que está muy rica, acompañada de helado, yogur...  También podemos cubrir la superficie con mermelada, con frutos rojos o con chocolate fundido. Yo he preferido adornarla con unas virutas de chocolate: rascando una tableta fría con un cuchillo.

Para mi gusto es una tarta que gana en textura y sabor si la tomamos al día siguiente.

Se puede congelar entera o en porciones y descongelarla a temperatura ambiente o en el microondas.



Fuente: Ma Petite Boulangerie



 Los hombres olvidan que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias  ( Bernabé Tierno)
 


jueves, 25 de octubre de 2012

Tarta de calabaza y coco

  




 Después de unos días soleados y calurosos, regalo del veranillo de San Miguel, el otoño hace acto de presencia en Madrid. Los árboles, ya moteados de verde y amarillo, empiezan a desprenderse de sus primeras hojas y las calles y parques se colorean y tapizan con tonos anaranjados, marrones, ocres y rojizos. Las nieblas de las primeras horas envuelven en un aire de misterio  la ciudad y el ambiente se llena de multitud de aromas: a tierra mojada, a madera, a hojarasca, a leña, a setas...

Hoy el cielo se ha tornado gris y plomizo, descargando una lluvia cadente y suave unas veces e intensa y brusca otras.
En días así, lo que más me apetece es "meterme en harinas", encender el horno y preparar un rico dulce para compartir con mi familia, con un humeante café o colacao entre las manos.

Con una hermosa calabaza sobre la encimera, mi receta dulce no podía tener otro protagonista y más en estos días, en que la calabaza es la reina absoluta de los blogs de cocina.
Es una tarta deliciosa y muy jugosa, donde el sabor dulce de la calabaza combina a la perfección con el toque y aroma del coco rallado.

 



 INGREDIENTES:
  •  500 gr de calabaza ya cocida y escurrida 
  • 100 gr de aceite de oliva suave
  • 3 huevos gordos
  • 150 gr de azúcar (reservar unos gramos para decorar)
  • 100 gr de coco rallado (reservar unos gramos para decorar)
  • 100 gr de harina de repostería
  • 1 sobre de levadura química
  • 1 pizca de sal


 



ELABORACIÓN:

 
Quitamos la piel y las pipas a la calabaza y la troceamos en cuadraditos. La ponemos en un bol de cristal y lo cubrimos con papel film. No le añadimos nada de agua. La cocemos en el microondas durante 10 minutos a máxima potencia (comprobad si está cocida o necesita algún minuto más)
También podemos cocerla en una cacerola con un poquito de agua.

Veréis que una vez cocida suelta mucha agua, aunque no le hubiésemos puesto nada, yo no se lo escurrí, sino que chafé la calabaza con un tenedor y la removí bien  para que se mezclase. En caso de cocerla en una cacerola con agua sugiero que la dejéis escurrir un poco. La dejamos enfriar.

Con unas varillas manuales mezclamos el puré de calabaza con el aceite, hasta que nos quede una crema fina. Seguimos mezclando mientras añadimos los huevos de uno en uno y la sal.

En otro bol, mezclamos: el azúcar, el coco, la harina y la levadura, hasta que estén integrados todos los ingredientes.

Unimos ambas mezclas.

Vertemos el contenido en un molde (el mío es de 22 cm) encamisado (untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina, desechando la que sobre)

Horneamos en horno precalentado a 180º, calor arriba y abajo, durante 45 minutos. Comprobad con una brocheta de madera, aunque al ser una tarta húmeda y jugosa no sale totalmente seca, pero sí limpia.

Dejamos enfriar dentro del molde y una vez fría espolvoreamos por encima con una mezcla de coco rallado y azúcar.

Para mi gusto estaba más rica al día siguiente.





Si escurrís todo el agua de la calabaza en lugar de quedar con la consistencia y textura de una tarta es probable que quede como un bizcocho, tal y como era la receta original.

Como veis lleva muy poca cantidad de grasa y de harina y mucha calabaza, por lo que es ideal para esos peques a los que les cuesta comer verduras y hortalizas. No temáis,  por el sabor no descubrirán que se trata de calabaza.

Me duró un par de días en perfecto estado a temperatura ambiente; si os va a durar más os recomiendo tenerla en la nevera.
 
Si os gustan estos dos ingredientes no dudéis en hacerla, está riquísima


Inspirada en Ana en la cocina